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martes, 10 de febrero de 2015

DIME QUE TE DUELE Y TE DIRÉ QUE TE PASA.


La Metamedicina trata de ir más allá de la medicina tradicional. 
Estamos hablando, por tanto, de una Medicina Metafísica que transciende el plano físico (cuerpo y sus síntomas) para buscar las causas psicológicas (mente) o espirituales (alma) de la enfermedad.
La salud perfecta y el pleno despertar son, en realidad, lo mismo. 
La única curación auténtica es la auto-curación. 
El querer curarse sinceramente puede motivar a una persona para que realice los cambios necesarios en aquellas actitudes, sentimientos y emociones que son responsables de su sufrimiento.
La curación no ocurrirá con sólo conocer su causa. 
Porque incluso cuando se ha solucionado un conflicto o se ha liberado una emoción, el cuerpo puede necesitar un tiempo más o menos largo para proceder a la reparación del tejido o del órgano afectado.
La curación no es más que volver al estado de armonía y de equilibrio. 
Admitir una dificultad o una debilidad es estar ya en el camino de superarla.

EL CORAZÓN:
Representa el Amor, y la sangre, el júbilo.
El corazón es la bomba que, con Amor, hace que el júbilo circule por nuestras venas.
Cuando nos privamos del Amor y el júbilo, el corazón se encoge y se enfría, y como resultado, la circulación se hace perezosa y vamos camino de la anemia, la angina de pecho y los ataques cardíacos. Pero el corazón no nos «ataca». Somos nosotros los que nos enredamos hasta tal punto en los dramas que nos creamos, que con frecuencia dejamos de prestar atención a las pequeñas alegrías que nos rodean. Nos pasamos años expulsando del corazón todo el júbilo, hasta que, literalmente, el dolor lo destroza. La gente que sufre ataques cardíacos nunca es gente alegre. Si no se toma el tiempo de apreciar los placeres de la vida, lo que hace es prepararse un «ataque al corazón».
Corazón de oro, corazón de piedra, corazón abierto, sin corazón, todo corazón… ¿Cuál de estas expresiones es la que cree que se ajusta más a usted?

EL CUERPO
Con Amor escucho los mensajes de mi cuerpo.
Estoy convencida de que nosotros mismos creamos todo lo que llamamos «enfermedad».
El cuerpo, como todo en la vida, es un espejo de nuestras ideas y creencias. El cuerpo está siempre hablándonos; sólo falta que nos molestemos en escucharlo. Cada célula de su cuerpo responde a cada una de las cosas que usted piensa y a cada palabra que dice. Cuando un modo de hablar y de pensar se hace continuo, termina expresándose en comportamientos y posturas corporales, en formas de estar y de «mal estar». La persona que tiene continuamente un gesto ceñudo no se lo creó teniendo ideas alegres ni sentimientos de amor. La cara y el cuerpo de los ancianos muestran con toda claridad la forma en que han pensado durante toda una vida. ¿Qué cara tendrá usted a los ochenta años? Los oídos: Representan la capacidad de oír. Cuando hay problemas con los oídos, eso suele significar que a uno le está pasando algo de lo que no se quiere enterar. El dolor de oídos indica que lo que se oye provoca enfado.
Se trata de un dolor común en los niños, que a menudo tienen que oír en casa cosas que realmente no quieren escuchar. Con frecuencia, las normas de la casa prohíben a los niños expresar su enojo, y su incapacidad para cambiar las cosas les provoca el dolor de oídos.
La sordera representa una negativa, que puede venir de mucho tiempo atrás, a escuchar a alguien. Observen que cuando un miembro de alguien. Observen que cuando un miembro de una pareja es «duro de oído», generalmente el otro es charlatán.

LA CABEZA NOS REPRESENTA.
Es lo que mostramos al mundo, la parte de nuestro cuerpo por la cual generalmente nos reconocen. Cuando algo anda mal en la región de la cabeza, suele significar que sentimos que algo anda mal en «nosotros». El pelo representa la fuerza. Cuando estamos tensos y asustados, es frecuente que nos fabriquemos estas “bandas de acero” que se originan en los músculos de los hombros y desde allí suben a lo alto de la cabeza; a veces incluso rodean los ojos. El pelo crece desde los folículos pilosos, y cuando hay mucha tensión en el cuero cabelludo, puede estar sometido a una presión tal que no le deja respirar, provocando así su muerte y su caída. Si la tensión se mantiene y el cuero cabelludo no se relaja, el folículo sigue estando tan tenso que el pelo nuevo no puede salir, y el resultado es la calvicie. En las mujeres, la calvicie ha ido en aumento desde que empezaron a entrar en el «mundo de los negocios», con todas sus tensiones y frustraciones, aunque no se hace tan evidente en ellas porque las pelucas para mujeres son sumamente naturales y atractivas.
Lamentablemente, los postizos masculinos todavía son demasiado visibles desde bastante lejos. Estar tenso no es ser fuerte. La tensión es debilidad. Estar relajado, centrado y sereno, eso es ser realmente fuerte. Sería bueno que todos relajásemos más el cuerpo, y muchos necesitamos también relajar el cuero cabelludo. Inténtelo. Dígale a su cuero cabelludo que se relaje, y observe si hay alguna diferencia. Si tiene una sensación perceptible de relajación, yo le diría que practique con frecuencia este ejercicio.

OJOS:
 Los ojos representan la capacidad de ver
Cuando tenemos problemas con ellos eso significa, generalmente, que hay algo que no queremos ver, ya sea en nosotros o en la vida, pasada, presente o futura. Siempre que veo niños pequeños que usan gafas, sé que en la casa está pasando algo que ellos no quieren mirar. Ya que no pueden cambiar la situación, encuentran la manera de no verla con tanta claridad. Muchas personas han tenido experiencias de curación impresionantes cuando se han mostrado dispuestas a retroceder en el pasado para hacer una «limpieza», y tirar aquello que no querían ver uno o dos años antes de que tuvieran queV empezar a usar las gafas. ¿No estará usted negando algo que sucede en su presente? ¿Qué es lo que no quiere enfrentar? ¿Tiene miedo de contemplar el presente o el futuro? Si pudiera ver con claridad, ¿qué vería que ahora no ve?
¿Puede ver lo que está haciéndese a sí mismo?
Sería interesante considerar estas preguntas.

ARTICULACIONES:
Permiten la producción de movimientos con gracia y soltura.
Si tenemos las articulaciones agarrotadas e incapaces de moverse nos volvemos rígidos, nuestro medio de expresión se toma rígido e inflexible. A través de las articulaciones podemos expresarnos con facilidad y propiedad. Las articulaciones contienen tejido duro, tejido blando y líquidos, de modo que los problemas en la zona pueden afectar uno o más de estos tres aspectos. Una inflamación en las articulaciones revela, por tanto, una resistencia o irritación respecto al movimiento, tal vez un temor a lo que nos espera delante, o una dificultad en someternos a ello. Hay una falta de la energía que se desplaza por las articulaciones, lo que indica que estamos tomando energía de esa parte de nuestro
cuerpo-mente. Esto dependerá de la zona del cuerpo afectada. Así, por ejemplo, las articulaciones del hombro, codos y muñecas nos permiten desplazar la energía desde el corazón hasta las manos, para que podamos expresar nuestros sentimientos afectivos. Estas articulaciones autorizan además la libre expresión de nuestra energía creativa y activa, nuestras aptitudes manipuladoras y ejecutivas.
Una disfunción en cualquiera de esas articulaciones puede indicar un temor a expresar esa energía, una contrariedad o resistencia a ello.

LOS DOLORES DE CABEZA
Provienen del hecho de desautorizarnos a nosotros mismos. La próxima vez que le duela la cabeza, deténgase a pensar cómo y cuándo ha sido injusto con usted mismo. Perdónese, no piense más en el asunto, y el dolor de cabeza volverá a disolverse en la nada de donde salió. Las migrañas o jaquecas se las crean las personas que quieren ser perfectas y que se imponen a sí mismas una presión excesiva. En ellas está en juego una intensa cólera reprimida.

LOS PROBLEMAS EN LOS SENOS PARANASALES
Los que se manifiestan en la cara, en la zona más próxima a la nariz, significan que a uno lo irrita alguien que es una presencia muy próxima en su vida. Hasta es posible que sienta que esa persona lo está sofocando o aplastando.

LA ESPALDA
La espalda representa nuestro sistema de apoyo. Tener problemas con ella significa generalmente que no nos sentimos apoyados, ya que con demasiada frecuencia creemos que sólo encontramos apoyo en nuestro trabajo, en la familia o en nuestra pareja, cuando en realidad contamos con el apoyo total del Universo, de la Vida misma.

LA PARTE SUPERIOR DE LA ESPALDA
Tiene que ver con la sensación de no tener apoyo emocional. «Mi marido (mujer, amante, amigo o jefe) no me entiende o no me apoya.»

LA PARTE MEDIA DE LA ESPALDA
Se relaciona con la culpa, con todo eso que dejamos a nuestras espaldas. ¿Tiene usted miedo de ver lo que hay allí detrás, a sus espaldas? ¿Quizá se lo está ocultando? ¿Se siente apuñalado por la espalda? ¿Se encuentra realmente agotado? Sus finanzas, ¿están hechas un lío, o usted se preocupa excesivamente por ellas? Entonces, es probable que tenga molestias en la zona lumbar. La causa está en la falta de dinero o el temor de no tener lo suficiente. La cantidad que usted tenga no tiene nada que ver con eso.

PARTE BAJA DE LA ESPALDA:
La zona lumbar o parte baja de la espalda refleja el miedo a quedarse sin dinero o al sentirse falto de apoyo financiero.

LA GARGANTA
Representa nuestra capacidad de «defendernos» verbalmente, de pedir lo que queremos, de decir «yo soy», etcétera. Cuando tenemos problemas con ella, eso significa generalmente que no nos sentimos con derecho a hacer esas cosas. Nos sentimos inadecuados para hacernos valer. El dolor de garganta es siempre enfado. Si además hay un resfriado, existe también confusión mental. La laringitis significa generalmente que uno está tan enojado que no puede hablar. La garganta representa también el fluir de la creatividad en nuestro cuerpo. Es el lugar del cuerpo donde expresamos nuestra creatividad, y cuando la frustramos y la sofocamos, es frecuente que tengamos problemas de garganta. Todos sabemos cuántas personas hay que viven toda su vida para los demás, sin hacer jamás lo que quieren. Siempre están complaciendo a madres, cónyuges, amantes o jefes.

LA AMIGDALITIS Y LOS PROBLEMAS TIROIDEOS
No son más que creatividad frustrada, incapaz de expresarse. El centro energético situado en la garganta, el quinto chakra, es el lugar del cuerpo donde tiene lugar el cambio. Cuando nos resistimos al cambio, o nos encontramos en pleno cambio, o estamos intentando cambiar, es frecuente que tengamos mucha actividad en la garganta o cuando oiga toser a otra persona. Cuando tosa, pregúntese: ¿Qué es lo que se acaba de decir? ¿A qué estamos reaccionando? ¿Es resistencia y obstinación, o es que el proceso de cambio se está produciendo? Cada vez que alguien tose, hago produciendo? Cada vez que alguien tose, hago que se toque la garganta y diga en voz alta:
“Estoy dispuesto a cambiar” o “Estoy cambiando”

EL EXCESO DE PESO
Representa una necesidad de protección. Tratamos de protegernos de heridas, agravios, críticas, abusos e insultos, de la sexualidad y de las insinuaciones sexuales de un miedo general a la vida, y también de miedos específicos.
Luchar contra la obesidad es perder tiempo y energía. Las dietas no funcionan, porque tan pronto como se las interrumpe, el peso vuelve a aumentar.
Amarse y aprobarse, confiar en el proceso de la vida y depositar su segundad interna en el conocimiento del poder de su propia mente son los elementos básicos de la mejor dieta que conozco. Póngase a dieta de pensamientos negativos, y el problema del peso se resolverá solo. El sentimiento de culpa es una emoción totalmente inútil, que jamás hace que nadie se sienta mejor ni modifica para nada una situación. Su «sentencia» ya se ha cumplido, de manera que déjese salir de prisión. Perdonar no es más que soltar, dejar partir…Cualquier hinchazón del cuerpo representa atascos y estancamientos en el estado emocional. Nosotros mismos nos creamos situaciones en que nos «hieren» y nos aferramos luego a su recuerdo. Con frecuencia las hinchazones representan lágrimas contenidas que sentimos como algo enquistado, o provienen de culpar a otros por nuestras propias limitaciones. Renuncie al pasado; déjelo que se vaya y recupere su propio poder. Deje de estar pendiente de lo que quiere, y use su mente para crear lo que
«Sí quiere». Déjese llevar por la marea de la vida.

LAS PIERNAS
Son lo que nos lleva hacia adelante.
Los problemas en las piernas suelen indicar un miedo a avanzar o una renuncia a seguir andando en cierta dirección. Corremos, nos arrastramos, andamos como pisando huevos, se nos aflojan las rodillas, somos patituertos o patizambos y nos quedamos patitiesos. Y además, tenemos los muslos enormes, coléricamente engrosados por la celulitis, llenos de resentimientos infantiles. Con frecuencia, no querer hacer algo produce algún problema menor en las piernas. Las venas varicosas significan que nos mantenemos en un trabajo o en otro lugar que nos enferma. Las venas pierden su capacidad de transportar alegría.
Pregúntese si está marchando en la dirección en que quiere ir.


LAS RODILLAS
Como el cuello, se relacionan con la flexibilidad
Hablan de inclinarse y de ser orgulloso, del yo y de la obstinación. Con frecuencia, cuando avanzamos, nos da miedo inclinarnos y nos ponemos tiesos. Y eso vuelve rígidas las articulaciones. Queremos avanzar, pero no cambiar nuestra manera de ser. Por eso las rodillas tardan tanto en curarse, porque está en juego nuestro yo. El tobillo también es una articulación, pero si se daña puede curarse con bastante rapidez. Las rodillas tardan porque en ellas están en juego nuestro orgullo y nuestra auto-justificación. La próxima vez que tenga algún problema con las rodillas, pregúntese de qué está justificándose, ante qué está negándose a inclinarse. Renuncie a su obstinación y aflójese. La vida es fluencia y movimiento, y para estar cómodos debemos ser flexibles y fluir con ella. Un sauce se dobla y se mece y ondula con el viento, y está siempre lleno de gracia y en armonía con la vida.

LOS ACCIDENTES
Son expresiones de cólera Indican una acumulación de frustraciones en alguien que no se siente libre para expresarse o para hacerse valer. Indican también rebelión contra la autoridad. Nos enfurecemos tanto que queremos golpear a alguien y, en cambio, v los golpeados somos nosotros. Cuando nos enojamos con nosotros mismos, cuando nos sentimos culpables, cuando tenemos la necesidad de castigarnos, un accidente es una forma estupenda de conseguirlo. Puede que nos resulte difícil creerlo, pero los accidentes los provocamos nosotros; no somos víctimas desvalidas de un capricho del destino. Un accidente nos permite recurrir a otros para que se compadezcan y nos ayuden al mismo tiempo que curan y atienden nuestras heridas. Con frecuencia también tenemos que hacer reposo en cama, a veces durante largo tiempo, y soportar el dolor.

LA ANOREXIA COMO LA BULIMIA
Expresan una negación de la propia vida, y son una forma extrema de odio hacia uno mismo. Cuando se odia a sí mismo, en realidad odia una idea que tiene de sí mismo. Y las ideas se pueden cambiar. ¿Qué hay en usted que sea tan terrible? ¿Se crio en una familia que criticaba continuamente su comportamiento?
¿O eran sus maestros quienes lo criticaban? En sus primeros contactos con la religión, ¿le dijeron que así, tal como usted era, «no servía»?
Con demasiada frecuencia procuramos hallar razones «comprensibles» que nos digan por qué no nos quieren ni nos aceptan tal como somos. Nada funciona desde afuera. La clave es la aprobación y la aceptación de uno mismo.

LA ARTRITIS
Es una enfermedad que se origina en una constante actitud de crítica. En primer lugar, la persona se critica a sí misma, pero también critica a los demás. Los artríticos suelen ser muy criticados, porque su propio estilo es criticar; entonces cargan con la maldición del «perfeccionismo», es decir, con la necesidad de ser perfectos siempre y en cualquier situación.
¿Conoce usted a alguien en este planeta que sea «perfecto»? Yo no. ¿Por qué nos imponemos normas que nos exigen que seamos «superpersonas» para sentirnos apenas aceptables? Ésta es una expresión muy fuerte del «no sirvo», y es una carga pesadísima de llevar.

EL ASMA
Decimos que es un “amor que sofoca”
La persona tiene la sensación de no tener derecho a respirar por su cuenta. Los niños asmáticos suelen tener una conciencia sobre-desarrollada; asumen las culpas de todo lo que anda mal en su medio, se sienten indignos, no valiosos y, por consiguiente, culpables y perecederos de castigo. A veces, el cambio de clima cura a los asmáticos, especialmente si no los acompaña la familia.

ABSCESOS, QUEMADURAS, CORTES, FIEBRES, LLAGAS E INFLAMACIONES DIVERSAS
Son todos, indicios de una cólera que se expresa en el cuerpo. Por más que intentemos suprimirlo, el enojo encontrará maneras de expresarse. Hay que dejar salir la presión acumulada. Nuestro enojo nos da miedo porque sentimos que podemos destruir nuestro mundo, pero es algo que se puede liberar simplemente diciendo: «Estoy enfadado por esto». Es verdad que no siempre podemos decirle algo así a nuestro jefe, pero podemos aporrear la cama o vociferar en el coche cerrado o jugar al tenis, que son maneras inofensivas de descargar físicamente la cólera. Es frecuente que las personas con tendencias espirituales cren que no deberían enojarse. Ciertamente todos nos esforzamos por llegar al momento en que ya no culpemos a nadie por nuestros sentimientos; pero mientras no hayamos llegado a ese punto, es más saludable que reconozcamos qué es lo que sentimos en un momento dado.

EL CÁNCER
Es una enfermedad causada por un profundo resentimiento contenido durante muchísimo tiempo, hasta que literalmente va carcomiendo el cuerpo. En la infancia sucede algo que destruye nuestro sentimiento de confianza.
Esta es una experiencia que jamás se olvida, y el individuo vive compadeciéndose de sí mismo y se le hace difícil cultivar y mantener durante mucho tiempo relaciones significativas. Con un sistema de creencias así, la vida se muestra como una serie de decepciones. Un sentimiento de desesperanza, desvalimiento y pérdida se adueña de nuestro pensamiento, y nada nos cuesta culpar a otros de todos nuestros problemas. La gente que tiene cáncer, además, es muy autocrítica. Para mí, la clave de la curación del cáncer está en amarse y aceptarse.
Empezamos por olvidarnos de que las situaciones las creamos nosotros, y entonces abdicamos de nuestro poder, culpando a otra persona de nuestra frustración. No hay persona, lugar ni cosa que tenga poder alguno sobre nosotros, porque en nuestra mente la única entidad pensante somos nosotros.
Nosotros creamos nuestras experiencias, nuestra realidad y todo lo que hay en ella.
Cuando creamos en nuestra mente paz, armonía y equilibrio, eso es lo que encontramos en la vida.


Extracto de un libro de Louise Hay

martes, 3 de febrero de 2015

LOS PENSAMIENTOS CURAN MÁS QUE LOS MEDICAMENTOS


Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a muchas otras cosas a la vez.
Son los llamados “efectos secundarios”.

Pero, en realidad, no son secundarios sino directos.
No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡Los fármacos matan a más de 300.000 personas cada año! Hay algo que no funciona en la ciencia médica. Hace algunas cosas bien, como la traumatología, pero está matando a mucha más gente de la que ayuda.

¿Y qué ha descubierto sobre las células pero que no tiene en cuenta la medicina?

Yo ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Entonces, la pregunta es muy sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo células sanas y las coloco en un entorno nocivo, las células enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué medicina hay que darles?” ¡Pero no hace falta ninguna medicina! Les cambias el entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células sanan. Los humanos somos una comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el ser viviente y la persona es una comunidad.

¿Cuál es el entorno de la célula que hay que cuidar?

Dentro de mí hay 50 trillones de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello la composición de la sangre cambia el destino de la célula. ¿Y qué controla la sangre? Pues el sistema nervioso, que crea una química diferente según el sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.

Por tanto, la medicina culpa a las células por la enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese no es el problema, el problema es el entorno. Y si cambias a la persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química. El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el entorno.

En un entorno sano, ¿nos curamos automáticamente? ¿Así de fácil?
No es tan fácil, porque la mente interpreta. Puede suceder que estemos en un entorno muy sano y que la mente lo lea como un entorno negativo o perjudicial. Entonces crea una química que hará a mi cuerpo enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el entorno directamente. Si metes un programa con errores en la mente, entonces la química que genera no está en armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos positivos y efecto placebo.

¿Está diciendo que el efecto placebo “creer que algo nos sanará” es más curativo que un medicamento? Pero no hay casi investigaciones sobre eso.

Sí, tienes razón. ¿Eres consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener que depender del petróleo? Pero seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes sin comprar sus fármacos.

¿Se puede poner energía en una cápsula?

Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana dinero. El dinero controla la ciencia.

Explíquenos cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la auto-curación.

He hablado de que la mente controla: si piensa de una manera, se va en una dirección y, si piensa de otra, se va en otra.
Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo.
Entonces mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las células.

Por eso, quien se enamora se siente tan bien.
Pero si abro los ojos y veo algo que me asusta, segrego hormonas del estrés.
Y estas hacen dos cosas.

La primera es que frenan el crecimiento del cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza todo lo que tiene que ver con el crecimiento.

La gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y tienes que ir produciendo nuevas. Cada tres días, el sistema digestivo renueva sus células, pero si se interfiere con ese crecimiento, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata todas las células, no solo las del cáncer.

La segunda consecuencia de las hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que usa energía, y el sistema inmunitario usa muchísima energía: cuando estás enfermo, te sientes muy cansado porque tu energía la está usando el sistema inmunitario.

Explíquenos qué es la medicina cuántica o medicina de la energía.
Las hormonas del estrés apagan el sistema inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas ocasiones.
Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario.
Es tan claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un medicamento.
Cuando la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la primera es que deja de haber crecimiento y la segunda es que se apaga el sistema inmunitario.

De esta forma, virus nocivos pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario, proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo tienes dentro. Son organismos oportunistas.

La primera razón por la que la medicina de hoy es cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las células.

La segunda es que la medicina está basada en la física de Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver y también lo invisible.
Si miras dentro del átomo, hay electrones, protones, neutrones.

¿Y qué hay dentro?

Energía. La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física cuántica, no a la newtoniania. La medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas y la nueva medicina dice que hay que cambiar la energía. Y esta nueva medicina, la cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo energético que el físico.
Y eso enlaza con la física cuántica.

Si todo es energía, ¿los pensamientos también? ¿Cómo influyen en nuestra salud?

La mente es energía. Cuando piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos que la química. Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.

Y así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era verdad.

La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el pensamiento positivo, el placebo, puede sanar, y también que el pensamiento negativo puede matar. En realidad, no es que sea positivo o negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química que generará cáncer.

Por tanto, el problema no es tanto el entorno real sino el que tú interpretas. Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado. Usted ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el subconsciente, ¿por eso es tan difícil cambiar hábitos de pensamiento? Es millones de veces más poderoso y más importante que la mente consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo. Pero no lo podemos controlar.

Lo puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Por tanto, hay muchos estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos, como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que vivimos en los primeros seis años de vida.

Es decir, los niños absorben también sus enfermedades o sus actitudes negativas, y así se “programa” su subconsciente. ¡Qué gran responsabilidad para los padres!

La gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien, cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor es la mente. El futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa prenatal.

¿Podemos reprogramar el subconsciente para estar más sanos o ser más felices con nuestra vida?
Los comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa a otra cosa. Al cambiar estos programas erróneos en el subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay varias maneras de hacerlo. Se piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la subconsciente también filtra esa información, pero no es así. La mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la manera de reprogramar es repetir y repetir hasta que se crea un hábito. Si leo un libro de autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada. Entonces, piensas: “¿Por qué sé tanto y todavía mi cuerpo no funciona?”. Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos positivos no son suficientes.

Ayudan, pero no ves muchos resultados. Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente.

Absolutamente, sí. No hay dos personas iguales, y lo digo desde el punto vista biológico. Si cojo mis células y las traslado a tu cuerpo, no soy yo, el sistema inmunitario las rechaza. En las células hay como una especie de antenas en miniatura. Son receptores y algunos son autorreceptores. Tú tienes diferentes autorreceptores a los míos. Pero los receptores reciben las señales del entorno.

Si corto esos receptores, la célula no tiene ninguna identidad, porque no le viene de dentro sino de fuera. Para explicarlo de forma gráfica, diría que el cuerpo es como un televisor: mis antenas captan y reproducen el programa televisivo de Bruce. Esos receptores recogen esa transmisión. Si estoy viendo la tele y se estropea el tubo de la imagen, ha muerto el televisor, pero sigue la transmisión. Si ese ser tiene los mismos receptores que tienes tú, volverás a estar trasmitiendo lo mismo, pero en otro cuerpo. Esto explica la reencarnación y quiere decir que el cuerpo puede ir y venir, pero la transmisión siempre está ahí.

Nunca había creído en el espíritu, pero cuando comprobé esto en la célula, me cambió la vida entera. La pregunta que me planteé es: ¿por qué esa duplicidad?, ¿por qué tener un espíritu y un cuerpo? Y la respuesta vino de mis células: si solo existiera el espíritu, ¿a qué sabe el chocolate? Solo con la parte espiritual, ¿cómo vivir una puesta de sol? ¿Qué se siente cuando se está enamorado?

Todas esas sensaciones vienen de las células del cuerpo, que puede oler, sentir, tener experiencias. Recoge todo eso, lo transmite al cerebro. Se convierte en vibraciones y lo transmite a la fuente del ser.

Si se muere mi cuerpo, mi fuente de ser y mi espíritu tienen la memoria hasta que tenga otro cuerpo. La lección más importante es que estar vivo es un regalo, una alegría por todo lo que podemos sentir. Cuando hagamos eso, todo el mundo estará sano.


Por Montse Cano
















lunes, 2 de febrero de 2015

SÍNTOMAS DE LA ENFERMEDAD O REFLEJOS DEL ALMA.



BUSCA TU DOLENCIA ALFABÉTICAMENTE.
SÍNTOMA – CAUSAS QUE LO ORIGINAN

Aparato genital: Sexualidad
Aborto espontáneo: Miedo del futuro. Programación inoportuna
Accidentes: Incapacidad de hacerse valer. Rebelión contra la autoridad.
Achaques: Ansia de amor. Deseos de ser abrazado.
Acné: No aceptación de uno mismo. No gustarse.
Addison, enfermedad de: Grave desnutrición emocional. Cólera contra uno mismo.
Adicciones: Enfado por tomar decisiones equivocadas.
Alcoholismo: Sensación de futilidad, culpa e incapacidad. Rechazo de uno mismo.
Alergias: ¿Alérgico a quién?. Negación del propio poder.
Aliento desagradable: Rabia e ideas de venganza. Experiencias que respaldan.
Alzheimer, enfermedad de: Negarse a enfrentarse a la vida. Desesperanza y desamparo.
Amenorrea: Deseos de no ser mujer. No gustarse.
Amigdalitis: Miedo, emociones reprimidas. Creatividad sofocada.
Amnesia: Miedo. Huida de la vida. Incapacidad de defenderse.
Ampollas: Resistencia. Falta de protección emocional.
Anemia: Actitud de “sí, pero”. Falta de alegría. Miedo a la vida. Sentimiento de no valer lo suficiente.
Anginas: Falta de confianza en el proceso de la vida.
Ano: Zona de liberación de deseos.
– Absceso: Cólera relacionada con aquello que no se quiere soltar.
– Comezón o prurito: Culpa por el pasado. Remordimiento
– Dolor: Culpa. Deseo de castigo. “No valgo”.
– Fístula: Liberación incompleta de desechos. Aferrarse a las basuras del pasado.
Anorexia: Negación de la propia vida. Mucho miedo. Rechazo y odio hacia uno mismo.
Apatía: Resistencia a sentir. Freno a la sensibilidad. Miedo.
Apendicitis: Miedo a la vida. El flujo del bien está bloqueado.
Apetito, pérdida del: Protección del yo. Desconfianza de la vida.
Apetito excesivo: Necesidad de protección. Juzgar las emociones.
Arañazos: Sensación de que la vida es una estafa, de que la vida desgarra.
Arrugas: Pensamientos depresivos. Resentimiento con la vida
Arterias: Portadoras del júbilo de la vida.
Articulaciones: Representan cambios en la orientación de la vida y la facilidad o dificultad con que se realizan.
Artritis: Sensación de no ser amado. Actitud de crítica. Resentimiento.
– Artritis reumatoides: Fuerte crítica de la autoridad. Sensación de ser explotado.
Asfixia, ataques de: Temor. Desconfianza en el proceso de la vida. Estancamiento en la infancia.
Asma: Sofocamiento del amor. Incapacidad de respirar solo. Sensación de ahogo. Llanto reprimido.
Asma en los niños y bebés: Temor a la vida. Deseo de no estar aquí.
Astigmatismo: Problemas con el “yo”. Temor a verse realmente.
Boca: Apertura.
Bazo: Obsesión. Tendencia a abandonarse.
Biliares, cálculos: Amargura. Pensamientos rígidos. Juicios condenatorios. Orgullo.
Boca: Representa la incorporación de nuevas idas y sustento.
– Problemas: Opiniones rígidas. Mentalidad cerrada. Incapacidad de aceptar ideas nuevas.
– Llagas: Palabras enconadas retenidas por los labios. Tendencia a culpar.
Bocio: Odio por haber sido agraviado. Víctima. Sentimiento de frustración, de insatisfacción.
Brazos: Representan la capacidad y habilidad para abrazar las experiencias de la vida.
Bronquitis: Ambiente familiar conflictivo. Peleas y gritos. A veces, silencio.
Bulimia: Terror desesperado. Frenético atiborramiento y purga de odio a uno mismo.
Cabello: Libertad, poder
Cabeza, dolores de: Invalidación de uno mismo. Autocrítica. Miedo
Caderas: Transportan el cuerpo en perfecto equilibrio. Principal empuje para avanzar.
– Problemas: Miedo de tomar decisiones importantes. No hay hacia donde avanzar.
Calambres: Tensión y miedo. Aferramiento, sujeción.
Callos: Zonas de pensamientos endurecidas; aferramiento terco al dolor del pasado.
Callosidades: Conceptos e ideas endurecidas. Miedo solidificado.
Calvicie: Miedo y tensión. Intento de controlarlo todo. Desconfianza en el proceso de la vida.
Canas: Estrés. Sumisión a la presión y esfuerzo excesivo.
Cáncer: Herida profunda. Rencor que se mantiene mucho tiempo. Secreto o aflicción profunda que carcome. Carga de odios. Creer que todo es inútil.
Cansancio, fatiga: Resistencia, aburrimiento. Falta de amor por lo que uno hace.
Cara: Representa lo que mostramos al mundo.
Cataratas: Incapacidad de mirar hacia adelante con alegría. Futuro sombrío.
Celulitis: Cólera acumulada y autocastigo.
Cerebro: Representa el ordenador, el teclado.
– Tumor: Información incorrecta de las creencias. Obstinación. Negarse a cambiar viejas pautas.
Cerebrovascular, accidente: Rendición. Resistencia. “Antes morir que cambiar”. Rechazo a la vida.
Ciática: Hipocresía. Temor al dinero y al futuro.
Cifosis o joroba: Incapacidad para fluir con la Vida. Temor y aferramiento a viejas ideas. Desconfianza en la vida. Falta de integridad. Falta de valentía en las convicciones.
Circulación: Representa la capacidad de sentir y expresar las emociones de formas positivas.
Codos: Representan los cambios de dirección y la aceptación de experiencias nuevas.
Colesterol: Obstrucción de los canales del júbilo. Miedo de aceptar la alegría.
Cólicos: Irritación mental, impaciencia. Molestia por el entorno.
Colitis: Inseguridad. Representa la facilidad para dejar marchar lo que está superado.
Colon, mucosidades en el: Acumulación de pensamientos antiguos y confusos que obstruyen el canal de la eliminación. Revolcarse en el fango del pasado.
Colon irritable: Temor a relajarse. Inseguridad.
Columna: Apoyo flexible de la vida.
Coma: Miedo. Intento de escapar de alguien o algo.
Conjuntivitis: Enfado y frustración por lo que se ve en la vida.
Convulsiones, ataques: Deseo de huir de la familia, de uno mismo o de la vida.
Corazón: Capacidad afectiva. Representa el centro del amor y la seguridad.
– Ataque: (infarto de miocardio): por ganar dinero o posición se ha arrancado toda la alegría del corazón.
– Problemas: Viejos problemas emocionales no resueltos. Falta de alegría. Endurecimiento del corazón. Entrega al esfuerzo y al estrés.
Cuello: (vértebras cervicales): Representa la flexibilidad; la capacidad de ver lo que hay detrás.
– Problemas: Negativa a ver otros aspectos de un asunto. Terquedad, inflexibilidad.
Cuerpo, lado derecho: Representa la emisión, la donación, la energía masculina, el hombre, el padre. Cuerpo, lado izquierdo: Representa la receptividad, la comprensión, la energía femenina, la madre.
Debilidad: Cansancio mental
Dedos: Detalles de la vida
Pulgar: El intelecto y la inquietud
Índice: El yo y el miedo
Medio: La cólera y la sexualidad
Anular: Las uniones y la aflicción
Meñique: La familia y la falsedad
Dedos artríticos: Deseo de castigar. Acusación. Sentirse víctima.
Dedos de los pies: Representan los detalles del futuro.
Demencia: Negativa a enfrentar el mundo tal como es. Desesperanza y rabia.
Depresión: Enfado que no se tiene derecho a sentir.
Desmayos, desvanecimientos: Incapacidad para afrontar una situación. Apagón de la conciencia.
Diabetes (hiperglucemia): Nostalgia de lo que pudo haber sido. Gran necesidad de controlar. Tristeza profunda. Ni restos de dulzura.
Dientes: Representan las decisiones. Agresividad, vitalidad
– Problemas: Indecisión mantenida mucho tiempo. Incapacidad de analizar las ideas para decidir. Distrofia muscular: “No vale la pena crecer”.
Dolor: Culpa.
Eccema: Antagonismo intenso. Erupciones mentales.
Edema: ¿De qué o quién no quieres desprenderte?
Encías: Confianza.
Encías, problemas de: Incapacidad de mantener decisiones. Indiferencia ante la vida.
Encías sangrantes: Falta de alegría en las decisiones que se toman en la vida.
Endometriosis: Inseguridad, decepción y frustración. Sustitución del amor a uno mismo por azúcar. Tendencia a culpar.
Enfermedad crónica: Rechazo al cambio. Temor al futuro. Sensación de inseguridad.
Enfermedad incurable: Está en un punto en que no se puede curar por medios externos. Es preciso ir al interior para curarla. Vino de ninguna parte y volverá a ninguna parte.
Enfermedades de la infancia: Fe en los calendarios, convenciones y leyes falsas. Comportamiento infantil de los adultos que rodean al niño.
Enfermedades de transmisión sexual: Sentimiento de culpa por la sexualidad. Necesidad de castigo. Idea de que los genitales son algo sucio y pecaminoso. Maltrato a otra persona.
Entumecimiento u hormigueo: Represión en la manifestación del amor y la consideración. Morir mentalmente.
Enuresis: Miedo a uno de los progenitores, sobre todo al padre.
Envejecimiento, problemas del: Convenciones sociales. Vieja forma de pensar. Miedo a ser uno mismo. Rechazo del presente.
Envenenamiento por alimento: Permitir que otros asuman el control. Sentimiento de indefensión.
Epilepsia: Sensación de ser perseguido, de intensa pugna. Rechazo de la vida. Violencia contra uno mismo.
Equilibrio, pérdida del: Pensamiento disperso, descentrado.
Eructos: Tragarse la vida con demasiada rapidez.
Escalofríos: Contracción mental, alejamiento, retraimiento. Deseo de retirarse. “Déjenme en paz”. Esclerodermia: Autoprotección contra la vida. Desconfianza de la propia capacidad de cuidarse.
Esclerosis lateral amiotrópica: Resistencia a aceptar la propia valía. Negación del éxito.
Esclerosis múltiple: Rigidez mental, dureza de corazón, voluntad de hierro, inflexibilidad. Miedo.
Espalda: Representa el apoyo de la vida. Rectitud.
Parte superior, problemas: Falta de apoyo emocional. Sensación de no ser amado. Freno en la manifestación del amor.
Parte media, problemas: Culpa. Atascamiento en el pasado. Sensación de carga.
Parte inferior, problemas: Miedo al dinero. Falta de apoyo económico.
Espada inclinada: Transporta las cargas de la vida. Desvalimiento y desesperanza.
Espasmos: Tensión debida al miedo.
Espinilla (de la pierna), problemas: Ideales rotos. La espinilla representa el estilo de vida.
Esqueleto, problemas: Desmoronamiento de la estructura. Los huesos representan la estructura de la vida.
Esterilidad: Miedo y resistencia al proceso de la vida. O no tener necesidad de vivir la experiencia de tener hijos.
Estómago: Sensibilidad, aceptación, digiere las ideas.
Problemas: Temor a lo nuevo. Incapacidad de asimilar lo nuevo.
Estrabismo convergente: Deseo de no ver el exterior. Objetivos contradictorios.
Estrabismo divergente: Temor a mirar al presente, el aquí y el ahora.
Estreñimiento: Negativa a abandonar viejas ideas. Estancamiento en el pasado. A veces, mezquindad, tacañería.
Extremidades: Agilidad, flexibilidad, actividad.
Fibromas y quistes: Cultivo del rencor que se siente contra el novio o marido. Golpe para el yo femenino.
Fibrosis quística: Firme convicción de que la vida no te funcionará. “Pobre de mi”.
Fiebre: Cólera abrasadora.
Fístula: Bloqueo en el proceso de liberación.
Flebitis: Rabia y frustración. Culpar a otros de la limitación y la falta de alegría de la vida.
Frigidez: Negación del placer. Creer que la sexualidad es mala. Parejas sexuales insensibles. Temor al padre.
Furúnculo: Rabia que hierve. Furia.
Gangrena: Morbosidad mental. Pensamientos ponzoñosos que ahogan la alegría.
Garganta: Angustia.
Dolor, irritación: Represión del enfado. Sentirse incapaz de expresarse.
Nudo en la garganta: Miedo. Desconfianza del proceso de la vida.
Problemas: Incapacidad para hacerse valer. Rabia reprimida y tragada. Creatividad sofocada. Negativa a cambiar.
Gastritis: Incertidumbre prolongada. Sentimiento fatalista.
Genitales: Representan los principios masculino y femenino.
Problemas: preocupación por no sentirse valioso.
Glándulas: Representan las estaciones de abastecimiento. Son la actividad que se inicia.
Glandulares, problemas: Mala distribución de las ideas para organizarse y actuar. Autocontención.
Glaucoma: Necesidad de castigo por ser una mala persona.
Gota: Necesidad de dominar. Impaciencia, ira.
Gripe: Reacción ante creencias populares negativas. Miedo. Fe en las estadísticas. Hemorragias: Se marcha la alegría. Fastidio.
Hemorroides: Miedo de los plazos establecidos. Rabia por el pasado. Temor a aflojarse. Sensación de carga.
Hepatitis: Resistencia al cambio. Miedo, ira, odio. El hígado es la sede de la indignación y la rabia.
Heridas: Enfado con uno mismo y sentimiento de culpabilidad.
Hernia: Relaciones rotas. Tensiones, cargas. Expresión creativa incorrecta.
Hernia discal: Sensación de no recibir ningún apoyo de la vida. Indecisión.
Herpes genital: Creencia popular en la culpa sexual y la necesidad de castigo. Escarmiento público. Fe en un Dios que castiga. Rechazo de los genitales.
Herpes labial: Enfado que carcome y temor de expresarlo.
Hígado: Valores morales, ideología. Sede de la rabia y de las acciones primitivas.
Problemas: Hábito de quejarse. Justificación de las críticas para autoengañarse. Sentirse mal.
Hinchazón: Bloqueo del pensamiento. Ideas atascadas, dolorosas.
Hiperactividad: Temor. Sensación de estar presionado y frenético.
Hipermetropía: Temor del presente.
Hipertiroidismo: Rabia por ser dejado de lado.
Hiperventilación: Miedo, resistencia al cambio. Desconfianza e el proceso de la vida.
Hombros: Representan la capacidad para llevar alegremente nuestras experiencias. Con nuestra actitud hacemos de la vida una carga.
Hongos, infecciones por: Creencias estancadas. Aferramiento al pasado. Negación de las propias necesidades. Falta de apoyo a uno mismo.
Huesos: Firmeza, disciplina
– Deformaciones: Tensión y presión mentales. Músculos que no se pueden estirar. Pérdida de movilidad mental.
– Fracturas: Rebelión contra la autoridad
Impotencia: Presión, tensión y culpa sexuales. Convenciones sociales. Despecho contra una pareja anterior. Miedo de la madre.
Incontinencia: Exceso emocional a rebosar. Años de represión de las emociones.
Indigestión: Miedo visceral, terror y angustia. Quejas y gruñidos.
Infección: Conflicto mental (duda), que se exterioriza en forma de infección (estudiar la parte del cuerpo afectada). ¡Toda decisión libera!
Inflamación: Irritación, enfado, fastidio.
Insomnio: Miedo a soltar el control consciente y abandonarse al inconsciente
Intestinos: Asimilación. Absorción. Eliminación fácil de desechos.
Problemas: temor de liberar lo viejo y que ya no se necesita.
Intestino delgado: Reflexión, análisis
Intestino grueso: Inconsciente, avaricia.
Juanete: Falta de alegría ante las experiencias de la vida.
Laringitis: Furia que impide hablar. Miedo de hacerse valer. Resentimiento contra la autoridad.
Lengua: Representa la capacidad de saborear con alegría los placeres de la vida.
Lesiones: Enfado con uno mismo. Sentimiento de culpabilidad.
Leucemia: Inspiración brutalmente letal. ¿Para que…?
Linfáticos, problemas: Advertencia de que hay que volver a centrar la mente en lo esencial de la vida: el amor y la alegría.
Líquido, retención de: ¿Qué tiene miedo a perderse?
Llagas, irritaciones: Rabia sin expresar que se instala.
Llanto: las lágrimas son el río de la vida, y se derraman por alegría, tristeza o miedo.
Locura: Huida de la familia. Escapismo, retraimiento. Violenta separación de la vida.
Magulladuras: Los pequeños golpes de la vida. Autocastigo.
Malaria: Estado de desequilibrio con la naturaleza y con la vida.
Mamas: Representan la maternidad, el cuidado y el sustento.
Problemas: Negativa a cuidar de sí misma. Posponerse siempre en favor de los demás.
Quistes, bultos, inflamación (mastitis): Cuidados maternales exagerados. Sobreprotección. Actitud autoritaria.
Manos: Sujetan y manejan. Aferran y sueltan. Pellizcan. Todas las formas de enfrentar las experiencias. Aprehensión, capacidad de manejo.
Mareo en barcos: Miedo a la muerte. Descontrol.
Mareo en coche: Miedo. Sensación de estar atrapado, cautivo.
Mareo al moverse: Miedo. Temor de no estar al mando.
Matriz: Entrega
Médula espinal: Representa las más profundas creencias sobre uno mismo. La forma de apoyarse y cuidarse.
Meningitis: Rabia contra la vida. Pensamientos inflamados.
Menopausia, problemas de la: Miedo a dejar de ser deseable. Rechazo de uno mismo. Miedo a envejecer. Sensación de valer muy poco.
Menstruación, problemas de la: Rechazo de la feminidad. Culpa, temor. Idea de que los genitales son algo sucio o pecaminoso.
Migraña: Aversión a ser manejado. Resistencia al fluir de la vida. temores sexuales. (La masturbación suele aliviarla).
Miopía: Miedo al futuro. Desconfianza en el porvenir.
Mordeduras: Cólera vuelta hacia adentro. Necesidad de castigo.
Muela del juicio impactada: Negarse el espacio mental para crearse una base firme.
Muerte: Representa abandonar este episodio de la película de la vida.
Mujer, problemas propios de la: Negación de una misma. Rechazo de la feminidad y del principio femenino.
Muñecas: Movimiento y soltura
Músculos: Movilidad, flexibilidad, actividad.
Nalgas: Representan el poder. Nalgas flácidas, pérdida de poder.
Nariz: Energía, orgullo, sexualidad
-Goteo continúo: Necesidad de ayuda. Llanto interior.
-Hemorragia: Necesidad de reconocimiento. Sensación de no ser valorado. Ansia de amor.
-Moqueo hacia adentro: Llanto interior. Lágrimas pueriles. Sentimiento de víctima.
-Nariz cargada: Falta de autovaloración.
Náuseas: Rechazo de una idea o una experiencia.
Nervios: Representan la comunicación. Son informadores receptivos.
Nerviosa, crisis: Egocentrismo. Bloqueo de los canales de la comunicación.
Nerviosismo: Miedo, angustia, esfuerzo, precipitación. Desconfianza del proceso de la vida.
Neumonía: Desesperación. Cansancio de la vida. Heridas emocionales a las que no se permite curar.
Neuralgia: Castigo por una culpa. Angustia por la comunicación.
Nódulos: Represión, frustración y ego herido por motivos profesionales.
Obesidad: Sensibilidad exagerada. Necesidad de protección. Resistencia a perdonar.
– En los brazos: Rabia por falta de amor
– En las caderas: Terca cólera contra los padres
– En los muslos: Cólera desde la infancia. Suele ser contra el padre
– En el vientre: Rabia por falta de sustento
Oídos: Obediencia. Capacidad de escuchar y oír.
Dolor (otitis): Enfado. Deseo de no escuchar. Demasiado alboroto. Peleas entre los padres.
Ojos: Entendimiento. Capacidad de ver el pasado, presente y futuro.
Irritación: Rabia y frustración. Deseo de no ver.
Sequedad: Ojos furiosos. Negativa a mirar con amor. Antes morir que perdonar.
Olor corporal: Miedo. Disgusto consigo mismo. Despecho.
Orzuelo: Contemplación de la vida con ojos airados. Enfado con alguien.
Osteoporosis: Sensación de que ya no queda ningún apoyo en la vida.
Ovarios: Representan las cualidades creativas.
Páncreas: Representa la dulzura de la vida.
Pancreatitis: Rechazo. Enfado y frustración porque la vida parece haber perdido su dulzura.
Parálisis: Temor, terror. Huida de una situación o de una persona. Resistencia.
Parálisis agitante: Pensamientos paralizantes. Estancamiento.
Parálisis cerebral: Necesidad de unir a la familia en un acto de amor.
Parálisis facial: Control excesivo de la ira. Resistencia a expresar los sentimientos.
Parásitos: Entrega del poder a otras personas.
Parkinson, enfermedad de: Miedo e intenso deseo de controlarlo todo y a todos.
Pene: Energía.
Picaduras: Culpa por cosas pequeñas.
Pie de atleta: Frustración por no ser aceptado. Incapacidad de avanzar.
Piel: Protege nuestra individualidad. Órgano de los sentidos. Aislamiento, normas, contacto, delicadeza.
Problemas: Angustia, miedo. Antigua repugnancia encubierta. Sensación de amenaza.
Piernas: Nos hacen avanzar en la vida.
Problemas: Miedo al futuro. Deseo de no moverse.
Pies: Representan nuestra comprensión, firmeza, arraigo, modestia.
Problemas: Temor al futuro y miedo de no avanzar en la vida.
Piorrea: Cólera ante la incapacidad de tomar decisiones. Personas indecisas.
Plexo solar: Reacciones viscerales. Centro del poder intuitivo.
Poliomielitis: Celos paralizantes. Deseo de detener a alguien.
Próstata: Representa el principio masculino.
Problemas: Temores que debilitan la masculinidad. Renuncia. Presión y culpa sexual. Creencia en el envejecimiento.
Pulmones: Capacidad de inspirar y comprender la vida. Contacto, comunicación, libertad
Problemas: Depresión. Aflicción. Miedo de inspirar la vida. Sensación de no ser digno de vivir plenamente.
Quemaduras: Rabia, furia que arde.
Quistes: La vieja y dolorosa película que se pasa una y otra vez. Agravios que se cultiva. Falsos tumores.
Rabia: Cólera. Fe en que la violencia es la respuesta.
Raquitismo: Desnutrición emocional. Falta de amor y seguridad.
Renales, cálculos: Terrones de enfado no disuelto.
Resfriados, catarros: Suceden demasiadas cosas a la vez. Confusión, desorden metal. Pequeños agravios. Creencia en los “tres resfriados cada invierno”.
Respiración: Representa la capacidad de inspirar la vida.
Problemas: Miedo o resistencia a aceptar la vida plenamente. Sensación de no tener derecho a ocupar espacio o a existir.
Reumatismo: Sentimiento de ser víctima. Falta de amor. Amargura crónica. Resentimiento.
Rigidez: Pensamientos rígidos y cerrados.
Riñones: Compañerismo. Crítica, decepción, fracaso. Vergüenza. Reacciones de niño pequeño.
Rodillas: Representan el orgullo y el yo. Modestia.
Problemas: Orgullo y obstinación. Incapacidad de inclinarse. Temor. Inflexibilidad. Terquedad. Ronquidos: Terca negativa a abandonar viejas pautas mentales
Sangre: Representa la alegría que recorre libremente el cuerpo. Vitalidad.
Coágulos: Obstrucción de la alegría de vivir.
Problemas: Falta de alegría. Las ideas no circulan.
Sarna: Pensamientos infectados. Permitir que otras personas nos acaparen el pensamiento.
Sarpullido: Irritación por los retrasos. Forma pueril de llamar la atención.
Senilidad: Regreso a la supuesta seguridad de la infancia. Exigencia de cuidados y atención. Forma de controlar a quienes nos rodean. Escapismo.
Sida: Sensación de indefensión y desesperanza. Firme convicción de no valer. Negación de uno mismo. Sentimiento de culpa por la sexualidad.
Sífilis: Entrega del poder y la eficacia.
Síndrome premenstrual: Confusión que domina. Entrega del poder a influencias externas. Rechazo de los procesos femeninos.
Sinusitis: Irritación contra una persona muy íntima.
Sobrepeso: Miedo, necesidad de protección. Huida de los sentimientos. Inseguridad. Rechazo de uno mismo. Búsqueda de satisfacción.
Somnolencia: Miedo a asumir las responsabilidades del día
Sordera: Rechazo, terquedad, aislamiento. ¿Qué es lo que no quieres escuchar?. “No me molesten.”
Suicidio: Visión de la vida en blanco y negro. Negativa a ver otra salida.
Suprarrenales, problemas de las: Derrotismo. Renuncia a cuidar de uno mismo. Angustia.
Tartamudez: Inseguridad. Incapacidad de expresar la propia personalidad. Prohibición de llorar.
Testículos: Principio masculino. Masculinidad.
Tétanos: Necesidad de liberar sentimientos de cólera enconada.
Tics, contracciones nerviosas: Miedo. Sensación de ser observado por los demás.
Timo: Glándula principal del sistema inmunológico. Cuando funciona mal: Sensación de ser atacado por la vida. “Desean hacerme daño.”
Tiroides: Humillación. ¿Nunca puedo hacer o que deseo?, ¿Cuándo llegará mi turno?.
Tobillos: Inflexibilidad y culpa. Los tobillos representan la capacidad de recibir placer.
– Torceduras: Ira y resistencia. No querer avanzar en cierta dirección en la vida.
Tortícolis: Tozudez inflexible.
Tos: Deseo de ladrarle al mundo, ¡Escúchenme!
Trombosis coronaria: Sensación de soledad y miedo. “No sirvo. No hago lo suficiente. Jamás lo lograré.”
Tuberculosis: Egoísmo que carcome. Posesividad. Pensamientos crueles. Deseo de venganza.
Tumores: Remordimientos. Viejas heridas y disgustos que siguen alimentado.
Úlceras: Miedo. Convicción de no valer lo suficiente.
Uñas: Representan protección. Agresividad.
Mordérselas: Frustración. Roerse a uno mismo. Despecho hacia uno de los padres.
Urinarias, infecciones: Fastidio, generalmente contra el sexo opuesto o contra la pareja. Tendencia a culpar.
Urticaria: Pequeños temores ocultos. Hacer una montaña de un grano de arena.
Útero: Sede de la creatividad.
Vaginitis: Enfado contra la pareja. Culpa sexual. Autocastigo.
Varicela: A la espera del siguiente problema o disgusto. Temor y tensión. Sensibilidad exagerada.
Varices: Situación que causa disgusto. Desaliento. Sentimiento de estar sobrecargado y con exceso de trabajo.
Vegetaciones: Conflictos internos y discusiones familiares. Niño que se siente un estorbo.
Vejiga, problemas de: Angustia. Aferramiento a viejas ideas y creencias. Miedo a relajarse. Fastidio.
Verrugas: Pequeñas manifestaciones de odio. Creencia en la fealdad
Vértigo: Fuga y dispersión de pensamiento. Negativa a mirar.
Vesícula: Agresividad
Víricas, infecciones: Falta de alegría. Amargura.
Vitíligo: Sensación de estar fuera de ambiente, fuera de todo, de no pertenecer al grupo.
Vómitos: Violento rechazo de ideas. Temor a lo nuevo

Zumbidos: Negativa a escuchar. No oír la voz interior. Tozudez