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lunes, 2 de febrero de 2015

17 TÁCTICAS PARA LEER EL LENGUAJE CORPORAL



Lo que dices comunica sólo la mitad de lo que la gente escucha. De acuerdo con el profesor Albert Mehrabian, el 55 por ciento del mensaje que mandas viene de tu lenguaje corporal. Desde el siglo pasado, hemos logrado muchos avances al entender los miles de significados del lenguaje no verbal. Aquí hay 17 de los hallazgos más importantes:

1. Encoger los hombros es una señal universal de no saber qué está pasando.
Todos hacen esto. “Es un buen ejemplo de un gesto universal que es usado para mostrar que la persona no conoce o entiende lo que dices”, escriben Barbara Pease y Allan Pease, autores de "El libro definitivo del lenguaje corporal” (The Definitive Book of Body Language).
“Es un gesto múltiple que tiene tres partes, las palmas expuestas para mostrar que nada está oculto en sus manos, individuos encorvados para protegerse de un ataque y una ceja levantada, lo cual es un saludo universal.”

2. Las palmas abiertas son una señal antigua de honestidad.
¿Alguna vez te has dado cuenta que en una corte la gente debe poner una mano sobre un texto religioso y levantar la otra con la palma hacia la persona a la que le hablan? Eso es porque una palma abierta se asocia con honestidad, lealtad y sumisión.

3. Apuntar con el dedo con la mano cerrada es un intento de demostrar dominio.
Los hermanos Pease escriben que esta acción es usada como símbolo que demuestra que el que habla vence en sentido figurado a los que lo escuchan. Subconscientemente evoca sentimientos negativos en los otros porque involucra un movimiento agresivo, el que usan muchos antes de un ataque físico.

4. Busca la falta de arrugas alrededor de los ojos para detectar una sonrisa falsa.
Es casi imposible sonreír cuando se ordena y que ésta se vea auténtica. Es por eso que las fotos familiares se ven tan extrañas. La sonrisa tiene mucho que ver con la gente que está a tu alrededor. Cuando sonríes con ganas tus ojos se arrugan, cuando finges no. 

5. Las cejas levantadas muchas veces son señal de incomodidad.
De la misma forma que las arrugas demuestran que te estás riendo, la profesora Susan Whitbourne de la Universidad de Massachusetts dice que la preocupación, sorpresa o miedo puede causar que la gente levante sus cejas por incomodidad. Así que si alguien te hace un cumplido respecto a tu peinado y levanta las cejas tal vez no está siendo sincero.

6. Si su tono de voz sube o baja, pueden estar más interesados.
Aunque no lo creas, tu tono de voz demuestra tu interés.

7. Si imitan tu lenguaje corporal la conversación puede ir bien.
Cuando dos personas se llevan bien, sus posturas y movimientos se parecen a los del otro. Cuando tu mejor amiga cruza la pierna tú también lo harás. Si estás en una cita que va bien los dos harán los mismos gestos.

8. El contacto visual demuestra interés….positivo y negativo.
Cuando miras a alguien a los ojos usualmente provocas algún tipo de reacción. “Depende de las partes involucradas, esta emoción es interpretada de diferentes formas”, dice el psicólogo Ronald E. Riggio. “Que un extraño te vea a los ojos puede parecerte como una amenaza y provocarte miedo, pero la mirada de tu novia te puede poner nervioso y se interpreta de forma positiva.”

9. Si te miran durante mucho tiempo pueden estar mintiendo.
Para evitar verse falsos, algunos aguantan la mirada a propósito para que sea un poco incómodo. También pueden pararse muy quietos y no parpadear.

10. Realizar una gran pose demuestra poder y un sentido de logro.
La forma en la que se gente se comporta es una clave sobre sus sentimientos. La profesora de Harvard, Amy Cuddy, dice que este tipo de poses aumenta la testosterona y confianza.
Si están inclinados hacia atrás y relajados sienten que tienen poder y el control. De igual manera, la investigación demuestra que aunque la gente nazca ciega, levantan sus brazos en forma de "V" cuando ganan una competencia. Por otro lado, una pose de poco poder, por ejemplo los que cruzan los brazos, incrementa la cortisona y la hormona del estrés.

11. Las piernas cruzadas normalmente son señal de resistencia, baja receptividad y son una mala señal de negociación.
 De dos mil negociaciones grabadas por Gerard I. Nierenberg y Henry H. Calero, autores de “Cómo leer a una persona como un libro” (How to Read a Person Like a Book), en ninguna se llegó a un acuerdo cuando uno de los negociadores había cruzado las piernas.
Psicológicamente hablando, las piernas cruzadas señalan que la persona está cerrada mental, emocional y físicamente, lo cual indica que no va a querer negociar.

12. Un grupo de gestos muestra una verdadera conexión.
La atracción no es comunicada a través de una señal sino de una secuencia. La neuropsicóloga, Marsha Lucas, dice que después de hacer contacto visual, mira hacia abajo un poco, se toca el cabello y luego mira hacia arriba mientras inclina la barbilla.

13. Si se ríen contigo tal vez les importas.
Si alguien es receptivo a tu humor posiblemente está interesado. Los psicólogos de evolución dicen que el humor juega un rol importante en el desarrollo humano. Sirve como una forma de señalar el deseo de una relación, ya sea de manera platónica o romántica.

14. Una mandíbula cerrada, cuello tenso o ceño fruncido muestra estrés.
Todas estas “respuestas” están asociadas con el sistema límbico en el cerebro. “La emoción, identificar y reaccionar a las amenazas, así como asegurar nuestra supervivencia, son responsabilidades muy importantes del sistema límbico”, dice un ex agente del FBI Joe Navarro.
“El autobús se va sin nosotros y apretamos la mandíbula. Nos piden que trabajemos otro fin de semana y las órbitas de nuestros ojos se estrechan mientras bajamos la barbilla", comenta. La gente ha demostrado estar inconforme haciendo estos gestos desde hace muchos años.

15. Las posturas autoritarias muestran liderazgo.
Ya sea innato o aprendido, hay un número de señales y comportamientos que las personas usan cuando sienten que son los líderes o al menos cuando tratan de convencerte que lo son. Incluyen mantener una postura recta, caminar con propósito, hacer gestos con las manos, etcétera.

16. Una pierna que tiembla señala un estado interior inestable.
 “Cuando mueves tus piernas es difícil no darse cuenta”, dice la profesora Susan Whitbourne. Una pierna en movimiento muestra ansiedad, irritación o ambas.

17. Los brazos cruzados señalan que estás a la defensiva, (dependiendo del contexto).

Es fácil detectar señales del lenguaje corporal, pero es importante tomar en cuenta el contexto. Aunque los brazos cruzados típicamente indican que alguien no quiere hablar, también muchas veces lo hacen cuando hace frío o cuando su silla no tiene un descansabrazos. Sé consciente del ambiente antes de tomar una decisión o cambiar de estrategia basado en este tipo de comportamientos.

jueves, 31 de julio de 2014

DOCE PASOS PARA ACTIVAR TU "YO ALENTADOR".

A continuación te explico doce pasos para conseguirlo. 

Los tres primeros tienes que llevarlos a cabo en un momento en que te encuentres tranquilo y contento pues consisten en preparar el material que utilizarás cuando llegue el desánimo. Los pasos restantes son para realizarlos cuando estés necesitando apoyo y aliento:

1.- Toma conciencia y entra en contacto con tu faceta más optimista, positiva y paciente. La podrás descubrir recordando momentos en los que hayas ayudado a levantar el ánimo a otras personas.  Haz una lista de al menos diez situaciones así. Recuerda cómo actuaste en esas ocasiones, lo que pensabas y lo que sentías. Descríbelo con detalle. Después lee lo escrito y revive en tu imaginación las escenas que vayan viniendo a tu mente. En el momento en que te estés viendo claramente en esa actitud, párate, respira hondo y ancla en tu memoria ese aspecto de ti, tu “yo alentador”, poniendo la mano derecha sobre tu corazón. Reafírmate en la confianza de que sabes apoyar, sabes dar aliento y sabes escuchar y animar. Prométete que invocarás esta faceta de ti mismo cuando lo necesites.

2.- Elabora una lista de ejemplos de superación personal de tu propia vida: Momentos en los que estuviste desorientado y finalmente encontraste un nuevo rumbo, situaciones en las que te sentías incapaz pero lograste salir adelante, etc… Es decir, experiencias de tu vida que hablen de tu capacidad de afrontar adversidades y transformarlas en oportunidades para crecer y aprender.

3.- Recopila ejemplos de resilencia: Historias, biografías, películas o vídeos que hablen de otros seres humanos afrontando situaciones difíciles y saliendo airosos del reto.

4.- Cuando estés en un momento de desánimo, empieza por leer la lista de escenas que describen los momentos en los que ayudaste a otros y, mientras lo haces,  coloca tu mano derecha sobre el corazón para conectar con tu “yo alentador”.

5.- Desde esa actitud positiva, e igual que lo harías con un ser querido, háblate con cariño recordándote que, más allá de logros o fracasos, eres digno de amor. Date la bienvenida a tu corazón por ser parte de la vida, por ser único y porque aunque ahora no te lo parezca, tu huella es importante y tienes tu sitio y función.

6.- Regálate lo antes que puedas, un tiempo de escucha para poder descubrir lo que te está sucediendo. Búscate un lugar tranquilo, pon una música suave que te resulte entrañable pero no te distraiga, toma papel y lápiz y ves respondiendo a las preguntas que te indico a continuación. No fuerces las respuestas, deja que vayan apareciendo. Sé paciente contigo mismo, como lo serías con un buen amigo: ¿Qué te está sucediendo? ¿Qué daño o qué pérdida estás sufriendo? ¿Con qué área de tu vida está relacionado? ¿Te asustan algunas circunstancias que tienes que afrontar? ¿Desde cuando te sientes desalentado o confundido? ¿Qué te preocupa? ¿Qué significado le das a ese asunto? ¿Qué consecuencias negativas crees que tendrá para ti? ¿Cómo podrías disminuir esos perjuicios? ¿Ves alguna solución? ¿Crees que hay algo que tú puedas hacer para sentirte en paz ante esta situación?

7.- Ahora que ya te has escuchado es momento, aunque aún no sepas como responder a la situación, de recordarte que tienes capacidad para superar este obstáculo. Repasa la lista de tus momentos de superación personal que ya tienes preparada. Recuérdate que la fortaleza que tuviste en esas ocasiones sigue estando en ti y por lo tanto ahora, si confías, también será posible afrontar el reto y avanzar.
                          
8.- Repasa también el material de ejemplos de resilencia que tienes recopilado y elije lo que más te atraiga para volver a verlo o leerlo.  Encara esas historias como una forma de recordar la infinita capacidad de aprender y evolucionar del ser humano, y por lo tanto, tu propia capacidad.

9.- Sácate de paseo. Llevate a dar una caminata a paso rápido para liberar energía. Si puede ser hazlo por un lugar dónde haya árboles, esté cercano al mar o por la orilla de un río. Concéntrate en la belleza del paisaje y repite en tu interior frases de aprecio por lo que ves.

10.- Trae a tu memoria todo aquello que da sentido a tu vida. Lo que te motiva y te inspira. Si tienes algún collage o foto que represente tus sueños o tus objetivos, es momento de mirarla y dejarte llenar por las sensaciones positivas que te produzca ver esas imágenes.

 11.- Vuelve a poner la atención en tu estado de ánimo. ¿Cómo te encuentras ahora? Acepta la respuesta que surja aunque no aparezca la mejora que esperas. Es importante dar espacio a ese desasosiego que sientes para poder entenderlo. Igual que sucede cuando caminas en la oscuridad con una linterna y sólo alcanza la luz para alumbrar un próximo paso, tienes que permitirte ir poco a poco.

12.- Mímate. Trátate con delicadeza. Pon más atención que nunca a tu diálogo interior. Guíate por la intuición y el afecto y elije frases que puedas ir repitiendo en silencio y te reconforten.